Patrón de la Caballería 2010

Fecha: 25 de julio de 2010

Lugar:Base Militar "El Empecinado" - Santovenia de Pisuerga (Valladolid)

 

El Regimiento de Caballería de Reconocimiento "FARNESIO" 12 fue la Unidad encargada este año de organizar los actos militares de conmemoración del patronazgo de Santiago Apóstol como protector del Arma de Caballería. Con tal motivo, en el patio de armas de la Base Militar "El Empecinado", formó un grupo de escuadrones al mando del jefe del Grupo de Reconocimiento de Caballería "SANTIAGO" VII, teniente coronel Rufino Calleja.

La formación estaba compuesta por estandarte del RCR "FARNESIO" 12, escuadra de batidores del RCR "FARNESIO" 12, banda de guerra compuesta del RCR "FARNESIO" 12 y de la Academia de Caballería, un escuadrón del 12, un escuadrón de la Unidad de Apoyo y Servicios de la Academia de Caballería y un escuadrón del GCR "SANTIAGO" VII. Presidió el acto el general Luis Manuel López González, director de la Academia de Caballería.

Tras la lectura de la efeméride, el coronel del Regimiento "FARNESIO" 12, Jesús Truchuelo, dirigió unas emotivas palabras a los jinetes del Arma y a los invitados a la conmemoración, en las que recordó que "de la misma manera que los peregrinos que acuden a Santiago, no lo hacen exclusivamente por capricho, sino llevados por el ánimo de hacer votos de recta conducta al Apóstol, sólo una institución armada portadora de valores, guiada por nobles ideales y virtudes, por la tradición y por un sentido trascendente de su misión, es merecedora de ejercer la fuerza legítima de un Estado justo y democrático, de ser considerada como un gran Ejército. Y sólo así cobra sentido la entrega de la propia vida".

En ese sentido, el coronel del Regimiento "FARNESIO" se refirió al carácter del que, cuentan las Escrituras, hacía gala Santiago El Zebedeo, el Hijo del Trueno, "persona apasionada, llena de arrojo y decisión... Las virtudes que Santiago nos transmitió coincidirían en buena medida con las que Calderón de la Barca recogió en su célebre verso como características de la milicia: disciplina, obediencia, cortesía, lealtad, verdad, honor, etc; todo un caudal de virtudes castrenses que Calderón resumiría en la expresión “una religión de hombres honrados”.

Tras la imposición de condecoraciones, se realizó el homenaje a los que dieron su vida por España, seguido por la entonación del Himno de la Caballería, antes de la retirada del estandarte y la posterior dislocación, a paso ligero, de la fuerza. El acto se cerró con el desfile a pie del Grupo de Escuadrones, y dos secciones sobre vehículos de Exploración de Caballería (VEC) y de Reconocimiento y Combate Centauro, éstos últimos de dotación en el GCR VII.